Vie 20 Nov 2009
Han pasado algo más de dos años desde que escribiera aquí mismo aquella entrada titulada “Dos palabras, Mark Lanegan.” donde una vez más el inquietante Lanegan nos envolvía con su voz acompañado de Soulsavers.
Ayer llegué bastante pronto al concierto, primero porque no esperaba no encontrarme apenas tráfico para llegar hasta Razz y segundo porque no entiendo el motivo por el cual últimamente a los promotores de conciertos les da por no poner la hora de comienzo de las actuaciones, simplemente ponen la apertura de puertas. En fin, despropósitos del mundo de los promotores/artistas/salas.
Sobre el concierto, pues la verdad es que no hubo ninguna sopresa. 1 horas y 10 minutos de concierto, incluído un bis de dos canciones con Revival como cierre de concierto. Esta vez como llegué pronto, pero no el primero, había un sitio en primera fila justo en el centro… así que allí me planté. Después llego gente conocida y se hizo mas amena la espera.
Sobre el propio Lanegan, pues lo que comentaba al principio. Cada vez que le veo me parece mas inquietante, me da mas miedo. No sé si es debido a esas luces oscuras que siempre tiene a sus espaldas y que le dejan siempre a contraluz (debe estar escrito en contrato), no sé si serán esos tics, esos movimientos de hombros que realiza siempre entre canción y canción cuando deja de apretar, casi estrangular, con sus manos el pie de micrófono. El caso, es que a veces me paro a pensar si me gustaría encontrarmelo por la calle… Eso sí, siempre que pueda iré a verle cantar en directo, porque adoro su voz.