… porque ya nos estamos en Septiembre y no hay excusas. Hay cosas que van bien, y hay otras que no tanto. Llega un momento, que me doy a mi mismo la sensación de estar lloriqueando, quejándome, lamentándome de todo lo que pasa a mi alrededor, más concretamente de todo lo que me pasa a mi directamente.

Que sí.. que me duele la espalda cada día más desde hace casi tres semanas, a pesar de reposos, fisios y demás… que sí… que todavía no tengo mi coche arreglado después de casi otras tres semanas… Pero no, no voy a realizar más lamentos ni siquiera para mis adentros. Hacia el exterior la verdad es que apenas los hago nunca pero por dentro a veces me llegaba a desintegrar, y uno ya se cansa de ser llorón aunque sea en la más estricta intimidad.

Pienso tomarme todo de una manera mucho más optimista, aprovechar el tiempo al máximo e intentar llevar a cabo todo lo que se me pasa por la cabeza. Quizás sean demasiadas cosas, pero poco a poco iré haciendo…