Es a lo que he vuelto hoy mismo, y casi no me levanto. Estando de vacaciones no me cuesta madrugar, si me pongo el despertador sea la hora que sea, me levanto sin problemas. Pero es que es llegar el día que tienes que ir a trabajar… y uff!! no veas como le cuesta a uno levantarse. Así que una mañana mas remoloneando en la cama hasta que he dicho basta! Y luego con prisas, y sin coche (suerte de la moto) porque si no ha dicho basta también, poco le debe quedar.

Han sido tres semanas que se han combinado a la perfección. Primero unos días de relax por casa, luego gran boda que duró dos días, unos cuantos días visitando a la familia, festival de Sonorama, conciertos de Pearl Jam en Inglaterra, y turismo en Londres con la familia de nuevo. Se ha pasado rápido pero al final ha sido agotador, en buena parte ya tenía ganas de volver a estar en casa, solo y tranquilo. Aunque no me apetecía tanto lo de tener que volver a madrugar como esta mañana…