Desde hace un tiempo estamos todas las semanas preparandonos (o al menos intentando) ponernos en forma para hacer travesías de montaña. Así que intentamos ir una vez por semana a Montserrat para ir haciendo diferentes rutas, y aunque la dificultad no es demasiado alta al menos sudamos un poco.
El domingo pasado lo teníamos marcado en nuestra agenda desde hacía unas semanas, ya que estaba organizada la Travessa del Montseny. Se trata de una ruta un tanto rompepiernas ya que aunque la altura no es muy elevada, si que hay importante desniveles, como os muestro en la única pista que teníamos del recorrido.
Nos tocó madrugar bastante ya que a las 4 de la madrugada debíamos estar en Gualba para tomar un autobus que nos llevara hasta Aiguafreda, punto de partida de la travesía. En total nos esperaban unos 46Km y calcubamos que unas 11-12 horas de caminata…
La verdad es que a pesar de ir a un ritmo bueno, para nosotros, no me encontré muy cansado en ningún momento. Aunque si que es verdad que a mitad de la prueba se me empezaron a cargar un poco las rodillas. Así que en un punto de la prueba pedí a una de las ambulancias que me cortaran por lo sano, pero prefirieron ponerme un poco de voltarem en pomada para enfriar las piernas. Eso, y un ibuporfeno a tiempo hicieron que se me pasara el dolor y pude seguir a mi buen ritmo.
Al final el cansancio y las ganas de llegar se hacían más notables, y uno empezaba a intuir ciertas “burbujitas” en una de las plantas de los pies, pero llegué hasta la meta sin problema. Incluso sacando 40 minutos a algunos de nuestros acompañantes.
Pero las verdaderas consecuencias empezaron a llegar el domingo por la noche y sobre todo el lunes por la mañana, cuando incluso tuve que llamar al médico de urgencias, el resultado fue este…
En estos momentos ya me encuentro mucho mejor, era la primera vez en mi vida que tenía ampollas, y de verdad… no se lo deseo a nadie.