Pues esa es mi edad actual, y el pasado viernes recibí un montón de mensajes y llamadas que siempre se agradecen de verdad. Pasé tres días en Burgos, y aproveché el soleado y caluroso día de mi cumpleaños al máximo.

El sábado una de las grandes bodas del año, salío un día frío y gris, pero a eso de las cinco de la tarde cuando se bajo Blanca del coche todo cambió, estaba preciosa e Isra no se quedaba atrás. Sin ninguna duda ha sido la boda que mejor me lo he pasado de mi vida, quizás porque un amigo que compartío pupitre conmigo allá cuando existía el 1º de E.G.B. se casaba con una chica rubia del instituto.