El titulo de esta entrada va dedicada a aquella donde posteé desde un Apple y es que desde el pasado domingo he decidido olvidarme por completo del sistema operativo propietario de la compañía de Seattle. Otras veces lo dejaba medio escondido par utilizar según que cosas, pero he dicho BASTA!! Tenía ganas de probar la nueva versión de Ubuntu 7.10, y he decidido instalarla en mi portátil, y aunque en principio dejé un pequeño hueco en mi disco duro por si instalaba al otro, ya paso.

Me quedan algunos detalles por pulir, como poder actualizar mi iPod desde Banshee, que funcione mi Wi-Fi (aunque es culpa del router) y pulir algunos detalles más visuales que otra cosa.