Así me encuentro desde hace unos días y todo a que soy bastante propenso a no cerrar la boca. Tendría varias cosas que contar pero por miedo a que en un arrebato de teclado me de por contarlas todas aquí, intento evitar mi propio blog. Ya se que hay mucho cotilla suelto, pero como siempre digo, mejor no hacerse ilusiones ;-)

El verano se va terminando y no he visto apenas la playa este año, digo que se termina ya porque para mi esta es la última semana en la cual hago horario continuo y a partir de septiembre ya me toca horario normal, que para que nos vamos a engañar es el mejor que he tenido en toda mi vida profesional. Bueno, el mejor a excepción de aquellos meses que iba a trabajar a Timofónica, digo Telefónica, de 10 a 15 horas.

Por cierto, desde ayer mi cuerpo está decorado con un nuevo tatuaje, discreto y colorido como el resto de los que tengo pero permítanme que no se lo muestre de momento porque hay una mujer que me vio nacer que prefiero que lo vea primero en persona, más que nada para darle un beso, un abrazo y hacerle la pelota para que no me riña demasiado… sí, ya se la edad que tengo pero uno tiene prioridades en la vida.