Parece que fue ayer, pero ya han pasado nueves meses desde el último concierto que vi de Pearl Jam allá por tierras italianas. Lo mejor de todo es que este sábado les vuelvo a ver y ya empiezan a llegar los nervios, los nervios no sólo por el concierto, sino por la ganas de conocer a alguna persona, y volver a ver a muchas otras.

Lo que si que voy a intentar esta vez es tomármelo con calma, y estar con la gente que me apetece de verdad (eso espero). Cada vez que ha habido un concierto de Pearl Jam por aquí, nos empieza a saludar un montón de gente, eso está genial. Pero yo me empiezo a agobiar un poco cuando estás con mil personas a la vez, y para colmo te empieza a saludar gente que ni te suena como me pasó en el último concierto de Badalona, pero en fin, lo trataré de llevar de la mejor manera posible.

Todavía no he pensado de que modo me voy a plantear el concierto. Supongo que será la primera vez que no intente estar en las primeras filas, más que nada porque estar desde las cuatro de la tarde, en junio, en Madrid, en un estadio de fútbol al aire libre, pues te puedes pillar una insolación de muy señor mío. Tampoco se con quien estaré durante el concierto, creo que tengo claro con quien me gustaría pero también creo que será difícil. Tengo ganas de que pase este fin de semana, la verdad.

Después vendrá la gira de verdad el 17 de junio marchamos para Londres, estaremos un par de días nada mas. Me da un poco de miedo este concierto ya que cuantas mas ansias por la gente hay, la caída suele ser mas dura. El concierto de Londres se vendió toda la zona de suelo para gente del club de fans, así que allí estaremos los fans (frikis) “de verdad” y allí si que habrá gente conocida de todas las partes del mundo. Después de Londres marchamos para Dusseldorf, donde aprovecharemos a hacer buen turismo, o eso espero. Estaremos de martes a domingo, donde en teoría sólo perderemos un dia por el concierto, eso sí, creo que vamos a estar desde primera hora haciendo cola.

Y estas van a ser en principio mis vacaciones de este año, no hay ningún otro plan así a primera vista, y en parte no me apetece planear nada más. Ahora sólo queda que el dolor de cabeza y de garganta que me invade estos días gracias al aire acondicionado de la oficina no me fastidie este fin de semana.