Jue 17 May 2007
Esta es una entrada que tenía pendiente desde mi último viaje a Burgos en el puente del 1 de mayo, pero entre unas cosas y otras lo he ido dejando.
El caso es que aparte de las innumerables obras que se estaban llevando a cabo por toda la ciudad me sorprendió bastante que la inmensa mayoría de los autobuses urbanos eran nuevos pero aparte de llamarme la atención por lo limpios que parecían, me llamó mucho más la atención la combinación de colores que tenían. Yo no es que sea precisamente un gurú del diseño, del buen gusto o de la combinación de colores, pero me parece realmente fea la combinación de colores que han elegido para pintar los nuevos autobuses, rojo y naranja.
A mi personalmente no es que no sólo no me guste dicha combinación, es que incluso me parece bastante poco apropiada. Ya puestos podían haber sustituido el color naranja por el marrón de la bandera de Burgos y así al menos estarían con unos colores mas acordes a los de la ciudad.
Aquí os dejo una foto que hice justo cuando me estaba marchando de Burgos de vuelta a tierras catalanas.
Mayo 17th, 2007 at 19:25
Es verdad. La combinación de colores es algo que ya se puede considerar definitivo, pero con un poco de imaginación puedes alegrar el porte:
http://lacalle3.blogspot.com/2007/05/legans-y-su-influjo.html
El Gallo Pelado no es una calle, es una Avenida venida a menos.
saludos, te sigo.
Mayo 18th, 2007 at 21:42
Si sólo fueran los colores… Hay líneas que tienes que hacer una alarde de imaginación (y de cálculo aritmético) para saber cuándo pasan. Hay líneas poco racionales y zonas sin autobús. Si sólo fueran los colores…