Esta es una entrada que tenía pendiente desde mi último viaje a Burgos en el puente del 1 de mayo, pero entre unas cosas y otras lo he ido dejando.

El caso es que aparte de las innumerables obras que se estaban llevando a cabo por toda la ciudad me sorprendió bastante que la inmensa mayoría de los autobuses urbanos eran nuevos pero aparte de llamarme la atención por lo limpios que parecían, me llamó mucho más la atención la combinación de colores que tenían. Yo no es que sea precisamente un gurú del diseño, del buen gusto o de la combinación de colores, pero me parece realmente fea la combinación de colores que han elegido para pintar los nuevos autobuses, rojo y naranja.

A mi personalmente no es que no sólo no me guste dicha combinación, es que incluso me parece bastante poco apropiada. Ya puestos podían haber sustituido el color naranja por el marrón de la bandera de Burgos y así al menos estarían con unos colores mas acordes a los de la ciudad.

Aquí os dejo una foto que hice justo cuando me estaba marchando de Burgos de vuelta a tierras catalanas.