Todo empezó el pasado viernes 1 de septiembre, en el pavelló olimpic de Badalona, a eso de las cuatro y media de la tarde ya estaba por los alrededores porque habíamos quedado con mas gente. Y sí, fue como me lo esperaba, una locura. No hacía mas que encontrarme con gente conocida y si no la conocía yo, ya me conocían ellos. No sé ni la cantidad de gente que llegué a saludar pero de todos modos, fue un placer ver a todo el mundo. Muchas camisetas amarillas, y mucha gente de todas partes del mundo.
Ya en el concierto de Badalona, un calor de espanto, me quedé sin voz, calada de arriba a abajo y una buena colección de puas en el bolsillo.

Al día siguiente y sin apenas dormir debido al nerviosismo todavía patente y a querer dejar listas muchas cosas, tuvimos que partir rumbo a Vitoria, hacia el Azkena Rock Festival. Ibamos en plan tranqui ya que estabamos todos bastante cansados del día anterior y apenas ibamos a ver muchos conciertos aparte de Pearl Jam. Llegamos a Vitoria bastante cansados y aparcamos donde pudimos, para nada mas entrar ir a comer algo ya que eran las cinco de la tarde y no habiamos comido. Pues nada, que entramos y nos tomamos unos bocatas y unos cachis a los cuales la amable gente de la organización nos “invitaron”. Finalmente nos volvimos a poner en primera fila durante el concierto de Pearl Jam pero un poco alejados del meollo. Aquí una fotillo con Jorge, Peio, Iker y Mora….
Al poco de acabar Pearl Jam en el Azkena nos fuimos a dormir a Burgos, para estar allí un par de días. Intentamos descansar lo máximo posible, visitar un poco la ciudad ya que Jorge nunca había estado, y ver a la selección ganar el Mundial de basket, PARTIDAZO!!
El lunes 4 nos fuimos hacia Madrid, para coger el vuelo a Lisboa, ya en el aeropuerto nos encontramos una buena tropa de fregoneros. Los conciertos de Lisboa estuvieron bastante bien, aunque nos los tomamos con calma en general. Pillamos unos buenos sitios y estuvimos toda la gente junta. Tan sólo visitamos la ciudad durante una mañana, hacía tal calor que casi no nos aguantabamos, y estuvimos viendo la Torre de Belen, el monumento a los descubridores, los Jeronimos, la plaza del Comercio y unas pocas calles peatonales. Aqui una fotillo con Jorge, Raul y Pelayo.
Después de un par de días en Lisboa, volvimos para Madrid, y nos acogió Mr. Llanillo en su morada, muchas gracias, y pasamos un par de noches en la capi. La primera noche nos fuimos de cena con la gente de Madrid (Kani, Ana, Kuke, Samu, Jesus, Chechu,…) y con alguna de la gente que veníamos de Lisboa (Raul, Pelayo, Iñaki, Rebeca, Iker,..) al Alfredo’s a degustar una de esas fabulosas hamburguesas de kilo. La verdad es que yo al menos me lo pasé genial, sobre todo por ver a gente que hacía tiempo que no lo hacía. Al día siguiente nos fuimos de concierto, de quien? pos de los mismos ji ji ji. Esta vez nos pusimos en primera fila, ah si!! como siempre pero justo en el centro frente a Eddie Vedder (cantante) y lo que estaba siendo un concierto “normalito” se nos convirtió en grandioso cuando EV nos vió a Jorge a y mi hacernos esta foto.
Entonces, me pidió que le pasará la cámara, no me lo podía creer!!! La preparé como pude y se la pasé al segurata y este atónito se la paso al cantante, y de las DOS fotos que no hizo esta es una, algo borrosa pero ME DA IGUAL!!!
Después del subidón del concierto de Madrid, intentamos madrugar para volvernos a Barna, tan sólo ibamos a tener tiempo para dormir lo justo y madrugar para ir a primera hora a Marsella. Yo a estas alturas ya estaba incubando algún virus poco bueno… Me dio tiempo a poner una lavadora, colgar la ropa y hacer algo de colada.
La noche la pase algo chunga sudando un montón y levantandome echo polvo, pero teníamos como destino Marsella, y a eso de las 12 de la mañana ya estabamos en el pabellón Le Dome, donde ya estaban los de siempre, un grupo de fans de varias partes que iban todos en un autobus.
Allí estuvimos pasando todo el día con esta gente, riendonos un montón e intentando pasarlo lo mejor posible, aquí un par de fotos mientras estabamos de espera con Jenn, Darcy, Marit y Gary.
El concierto estuvo genial con muchuísimas rarezas y canciones que no había escuchado nunca en directo. Pero lo mejor vino al final del concierto cuando Eddie me regaló una de las panderetas que estaba tocando. Se acordaba de la cámara!!!
Finalmente decidimos volvernos directamente a Barcelona y menos mal, porque yo llegaba roto. Estos días descansando y el miercoles bien prontito de vuelta de vaje esta vez a Italia, ya os contaré…