Ayer llegamos de Dublín después de patearnos la ciudad durante prácticamente 5 días. En primer lugar decir que si nunca has id a Dublín y lo único que quieres hacer es visitarla, con un fin de semana tienes mas que suficiente. Es una ciudad bastante manejable y que si tienes el alojamiento en un lugar mas o menos céntrico se puede hacer todo andando.

Los principales puntos turísticos de Dublín son el Trinity College (Universidad), la catedral de St. Patrick, la catedral de Chirstchurch, el castillo de Dublín y el museo de Guinness :-) Todos estos sitios se encuentran en lo que llaman la zona sur de la ciudad, justo por debajo del río y apenas se tarda en llegar 30 minutos desde los sitios mas lejanos. Después es uy recomendable visitar los parques de St. Stephen’s Green y el parque Phoenix, este último lo visitamos casi en el último momento y la verdad es que me pareció muy chulo.

Hace poco salía un reportaje en telecinco sobre el turismo que hacen británicos, alemanes, etc… en España. Que sí solamente venían a emborracharse y demás, pero es que después de ver a los irlandeses realmente hacen en España lo mismo que en su país pero durante mas horas. Yo sinceramente no podía ni beber entera una sola Guinness, pero esta gente ya tenía su pinta a las 11 de la mañana. La única diferencia con Inglaterra es que a los ingleses les cierran los pubs a las 11 de la noche, y a los irlandeses a las 2 de la mañana con lo que todo esto conlleva. Veías gente en los pubs todos los días de la semana hasta bastante tarde.

Sobre el alojamiento donde estuvimos, pues ya sabíamos a lo que ibamos, una habitación para 20 personas, chicos y chicas, cada uno de una parte del mundo y sin ningún problema. Al llegar la primera noche, era mas de la 1 de la madrugada, fue una pequeña aventurilla porque no sabíamos como era la habitación, ibamos a oscuras para no despertar a la peña y con la simple ayuda de nuestros móiles para poder iluminar algo. Por el resto todo tranquilito, los típicos ronquidos cuando hay tanta gente y poco más jejeje…

Y ya sobre los conciertos… pues que decir… que Pearl Jam SON MUY GRANDES!! Fuimos a hacer cola bastante pronto, ya se sabe los nervios, y aunque al principio había algo de confusión porque estabamos mezclados con la gente del club de fans, y a todo el mundo le ponían unas pulseritas y sinceramente, nos temíamos lo mejor. Finalmente se confirmó todo y estuvimos con la pulserita en lo que llaman el pit, una zona en primera fila donde hay una valla en la parte de atrás para que no empuje todo el mundo. El setlist que tocaron puede parece no muy espectacular, pero bueno, tocaron una canción que nunca habían tocado antes, también una versión nueva de Thin Lizzy (The boys are back in town), empezaron con Inside Job, tocaron Crazy Mary y terminaron con Fuckin’ Up.

Al día siguiente fuimos a ver a Radiohead, también fuimos antes para tener un sitio decente, y volvímos a tener la suerte de que existieran las famosas pulseritas. De telonero estaba Beck, y yo sinceramente tenía mas ganas de ver a Beck que a Radiohead, y no defraudaron lo más mínimo. Un gran espectaculo con marionetas que hacían los mismo movimientos que el grupo y diversión a raudales. Cuando acabaron el primer set, aparecieron las marionetas en las pantallas gigantes haciendo como que visitaban Dublin, que llegaban al concierto y que entraban al camerino de Radiohead, destrozandolo todo, emborranchandose y como punto final cogiendo una foto de Thom Yorke, pintándole un bigote, un parche en el ojo (es bizco) y poniendo I’m a creep. No les faltaba razón en lo último, nos cruzamos a Thom Yorke en una calle céntric de Dublín por la mañana y fue bastante arrogante, no se paro ni a decirnos “Hola”, y claro Raúl le pidió hacerse una foto con el y su respuesta fue un “No”. El concierto de Radihead estuvo bastante bien, a mí no me gustan mucho las canciones más electrónicas, pero estuvo genial escuchar Airbag, Karma Police, Creep y alguna otra que me gusta pero que no me se el nombre.

Aquí os dejo unas pocas fotos.