No, no pienso hacer una tesina sobre la ortografía en el mundo de internet (foros, chats, incluso páginas web!!) porque ya existen demasiadas y ninguna arregla nada, y lo que es peor, la cosa parece ir cada vez a peor. La causa yo creo que llegó con los teléfonos móviles y el querer ahorra espacio en los sms, pero que se le va a hacer…

Yo quiero ir un pequeño paso más allá, y desde aquí, desde este pequeño rincón del mundo quiero hacer una protesta contra los iconos gestuales de ese software del amigo Bill, llamado Messenger. No estoy en contra de ellos ni mucho menos, sirven para expresar sentimientos muchas veces, y otras muchas son graciosos. Pero si que estoy en contra de su mala configuración por parte de algunos usuarios y por lo tanto su mal uso.

Estos simpáticos iconos se configuran de tal modo que al escribir una cadena de caracteres aparecen automáticamente, por lo que muchas veces, estos usuario no se dan cuenta y los métodos abreviados que utilizan con parte de palabras de uso bastante habitual. Lo mas fácil yo creo que es poner un ejemplo de lo que sería una supuesta conversación “normal” y una a base de iconos.

Conversacioón “normal”
Pepito dice: Hola
Victor dice: Hola
Pepito dice: que vas a hacer tu este finde?
Victor dice: todavía no lo se, creo que tengo que planchar…
Pepito dice: jajajaja miralo como trabaja
Pepito dice: yo tengo que recoger mi habitacion
Victor dice: bueno, venga que me voy, adiós.
Pepito dice: adiós
Conversación con iconos
Pepito dice:
Victor dice: Hola
Pepito dice: que vas a hacer este finde?
Victor dice: todavía no lo se, creo que tengo que planchar…
Pepito dice: miralo como trabaja
Pepito dice: yo ten que recoger mi habitacion
Victor dice: bueno, venga que me voy, adiós.
Pepito dice:

Puede que esto sea una versión exagerada (o no) de lo que pueda ser una conversación, pero no creo que se aleje tanto de los que muchas veces nos ocurre. Y no quiero ponerme a hablar de los colores de texto (ese rosa hace daño!!) y las mayúsculas…

Lo dicho, cuidemos nuestra presentación a la hora de escribir…