Se puede considerar un viaje lo que hice este fin de semana, en realidad desde el jueves, ya que aunque haya realizado labores de guía turístico he ido a sitios que no conocía incluso a alguno que será dificil que pueda repetir.

El jueves por la noche llegaron “las malagueñas” (Belli, Mer y Vir) a la ciudad condal con un frío que no se merecían, el cual ha sido el factor negativo dominante durante estos días porque el resto ha sido todo muy positivo. La fonda la teníamos en Urgell, lugar privilegiado para movernos tranquilamente sin la necesidad de coches, gracias a enorme hospitalidad de Javi. La verdad es que en estos días han predominado las visitas culturales respecto a las lúdico-nocturnas, cosa que en parte he agradecido ¿será que me hago mayor?.

Por fin he visitado los interiores de la Sagrada Familia y subimos hasta lo alto de las torres, fue mas complicada bajar que subir teniendo en cuenta que uno tramo de la bajada lo hicimos prácticamente a ciegas y aunque alguna empezó a tener vértigo creo que mereció la pena. Después nos dirigimos hacia el centro paseando por Diagonal y Passeig de Gracia, con parada obligatoria en la Pedrera, Casa Batlló y en H&M (no comments). Después de una “breve” estancia en el citado H&M, nos dirigimos por Portal del Angel a tomar algo calentito y fuimos a una chocolatería en la Plaça del Pi, de ahí fuimos por la Rambla ya hacia casa de Javi para descansar un poquito e ir a cenar. Cachondeito hubo con el nombre del sitio que les lleve a cenar, grande entre los grandes, disfrutamos de una cena en el Kiku-Chan (C/Numancia), sin ánimo de ofender, el mejor de todos los restaurantes japoneses que he visitado, Y después nos fuimos a tomar un par de copas tranquilamente para poder ir a descansar y aprovechar el sábado lo mejor posible.

El sábado lo aprovechamos por el gótico, callejeando un poco, visita a la catedral (primera vez que entraba) y paseando tranquilamente. Después nos pasó a recoger Javi y fuimos en coche al castillo Montjuic y de ahí marchamos a comer. Ya por la tarde estuvimos dando un paseo por la Barceloneta y tuvimos la oportunidad de subir a la torre Mapfre ya que un primo de Mer tiene la oficina en dicha torre, disfrutamos de las hermosas vistas desde prácticamente todos los ángulos (mil gracias). Después fuimos hacia el centro de nuevo y estuvimos tomando un café para hacer tiempo hasta que quedamos en el CCCB, para hacer una visita a una exposición de arte contemporáneo sobre la violencia, donde Hugo (amigo de Mer) exponía una obra suya. Ya por la noche decidimos cenar en casa de Javi y después salimos por María Cubí y acabamos la noche en el Universal.

Ya el domingo nos levantamos sin prisa, y después de comer fuimos hacía el Park Güell para dar un paseo y terminar la ruta turística del fin de semana, haciendo una parada en un mirador de la súbida al Tibidabo para ver Barcelona de noche. Después ya nos dirigimos hacia el aeropuerto donde gracias a la cumbre euro-mediterranea apenas nos pudimos despedir ya que estuvimos atascados algo más de una hora, pero bueno, esperemos vernos prontito…